América

17.12.2019 00:00

 

 INFORME ANUAL 2019 

 

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     01 Colombia 
     01 Haití 
     02 Honduras 
     10 México

 

La disminución en el número de periodistas asesinados en países devastados por la guerra pone de relieve una realidad a menudo olvidada: América Latina sigue siendo una región particularmente inestable y peligrosa para los profesionales de la información. Con un total de 14 asesinatos (10 en México, 2 en Honduras, 1 en Colombia y 1 en Haití), América Latina se ha convertido en una zona tan letal para los periodistas como el Oriente Medio azotado por sus conflictos fratricidas. La gravedad de la situación es probablemente peor de lo que revelan las estadísticas: en total, otros 10 periodistas fueron asesinados en Brasil, México, Honduras, Colombia, Chile y Haití en 2019, pero, a día de hoy, sus casos no están incluidos en el Barómetro de RSF, ya que aún se están revisando.


En América, la zona que ha registrado el mayor deterioro de su puntuación regional en la última Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, México acumula en solitario otros récords. En primer lugar, el mayor número de muertos en 2019 en un país en paz: 10 en total, tantos como Siria en guerra. En segundo lugar, la probabilidad de que los autores de estos asesinatos sean juzgados algún día es casi nula, ya que el país también se distingue por su tasa de impunidad de crímenes cometidos contra periodistas, que supera el 90%.


El asesinato de la periodista Norma Garabia Sarduza en el estado de Tabasco (sureste de México), que había reclamado sin éxito protección tras recibir amenazas por una serie de artículos sobre corrupción policial local, y el de su colega Francisco Romero Díaz, que se beneficiaba de las medidas de seguridad del Mecanismo de Protección Federal y disponía de escolta y un “botón de pánico”, son particularmente sintomáticos de la ineficiencia de las autoridades mexicanas a la hora de frenar esta espiral de violencia contra la prensa.


Honduras, donde 2 periodistas fueron asesinados a sangre fría a plena luz del día, es un país igualmente superado por la corrupción y el crimen organizado. Colombia vuelve a enfrentarse a sus viejos demonios. Tras la tregua que supuso la firma de los acuerdos de paz en 2016, el regreso de los grupos armados sobre el terreno y la reanudación de los enfrentamientos entre los paramilitares y el ejército en muchas zonas rurales del país contribuyen a crear zonas silenciadas, agujeros negros de información. El realizador y documentalista Mauricio Lezama fue asesinado mientras grababa un documental sobre las víctimas del conflicto armado.


Haití, que había conocido una tregua aún más larga, lleva en estado de crisis desde el verano de 2018. El asesinato de Néhémie Joseph, un reportero de Panic FM abiertamente crítico con el gobierno y las autoridades locales, se produjo en un contexto de gran tensión, mientras se multiplicaban por todo el territorio las violentas protestas contra el presidente Jovenel Moïse, envuelto en casos de corrupción.

 

 

     01 Cuba 
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